La primera que escuché a Dantitán fue en la manifestación del 15M se le veía con tablas, era bueno. La segunda vez lo escuché en el Estadio, con un sonido bastante pésimo que deslució su canción, una pena. La tercera vez fue en la televisión, ya con sonidito maqueado. Parece que este muchacho ha progresado en el mundo musical gracias a su canción «Canario». En esta, Dantitán, o los que están detrás, «reivindican» una serie de ítems de la cultura canaria a través de las imágenes y letras de su videoclip, comprobemos su veracidad.
Para empezar, como otras tantas veces lo que se reivindica coincide con lo que se vende al turista, los productos «culturales» más manidos: buen tiempo, playa, comida, folclore, hospitalidad; se asume que la cultura canaria es lo que percibe el turista. Se ha promocionado tanto que al final hasta los canarios nos lo creemos.
1º El folclore canario: el franquismo fomentó el regionalismo, el fenómeno folclórico como fórmula para evitar reivindicaciones político-económicas de carácter nacionalista. Por otro lado, hasta los mismos trajes del folclore son un diseño posmoderno de Néstor de la Torre, los canarios no llevaron tales trajes; y en los otros casos, los trajes fueron imitaciones de los peninsulares, el canario normal se vestía con harapos y malamente, como podía. El patio canario, otro invento, adaptaciones del patio andaluz, no hay una tipología de casa canaria propiamente dicha. Las cuevas eran utilizadas como viviendas, quizás podrían llamarla: la casa canaria.
2º Los «guanches»: matizar que los guanches son únicamente los aborígenes de Tenerife. En la actualidad se da una visión de fraternidad del aborigen y se tiende a vincular nuestra cultura a la guanche, a lo mejor hay algo de razón. La estructura socioeconómica de los aborígenes canarios es de repudio; era una sociedad patriarcal, cerrada, en donde el derecho de sangre determinaba toda la vida de sus habitantes. La visión del aborigen gentil es una construcción de los conquistadores, los guanches tenían un férreo control social, una sociedad de castas en donde ninguno querríamos vivir a no ser que fuéramos parte de la muy minoritaria elite.
3º Los «guanches» y la canariedad: Canarias no existía para los aborígenes, relacionar el concepto de canariedad a los aborígenes es un absurdo. Tenían hasta disputas insulares que llegaban fácilmente a la violencia. Indicador de esta situación es la utilización de aborígenes originarios de las islas periféricas en las conquistas de las islas centrales; para estos era como atacar a extranjeros. Por ootro lado, incluso algunos vieron la oportunidad de traicionar y esclavizar a su congéneres para progresar socialmente. Y es que a pesar de que compartían muchas circunstancias, emanadas de su realidad-isla, su cercanía geográfica y su origen étnico común, los aborígenes no navegaban y se distanciaron, esto impidió la conformación de un único pueblo, y por eso no existe un término que denomine al conjunto poblacional de Canarias prehispánico.
4º Alimentación: relacionar la canariedad con un producto de una empresa privada es un éxito de marketing o una improbidad, según como se mire. ¿Beber clipper es síntoma de canariedad? Podríamos decir entonces que beber Coca Cola lo es mucho más, ya que es mucho más vendido que el clipper en Canarias. Un fenómeno más donde la cohesión de grupo viene en función de las diferencias con otros grupos, no con factores internos, que se haga con un refresco y a este nivel es fácilmente criticable.
Con respecto a la comida canaria, era comida de pobres, aun hoy lo sigue siendo; los que comían pescado salado y demás era porque no les quedaba otra alternativa. Mientras que el plátano es un de tantos monocultivos introducidos desde el exterior de forma agresiva –como casi todo lo que se reivindica como canario–. Ahora estamos orgullosos de este fruto, supongo que también lo estuvimos de la cochinilla.
5º Canarias, un solo pueblo: el lema del Gobierno de Canarias, llevado a un nivel superior por Dantitán cuando dice: "Un solo frente". Lo de pueblo pasable, pero lo de un solo frente no se lo cree nadie. Solo basta con ir al estadio y ver el pique futbolístico, blusas con la tipografía: 100% canarión conjunto a la palabra antichicha. En ver como Román Rodríguez ha conseguido más votos que nunca vendiendo el Pleito Insular, o sea el favoritismo del gobierno actual hacia Tenerife. Es cierto que el Pleito Insular siempre ha sido una argumentación política para manejar al pueblo y a favor de los intereses de quienes emiten tal mensaje, pero eso no significa que no haya calado hondo en la sociedad canaria, dividida cada una en su realidad-isla. Esto es lo más importante: el canario no se preocupa ni mira más allá de su isla, es un condicionante geográfico muy potente, no superado. La división también está recogida en la Ley Electoral, una de la más más antidemocráticas del Estado español, la que cínicamente defiende Coalición Canaria. Un solo pueblo donde un voto de un herreño vale como 80 canariones, ¡bonito pueblo «elmano»!
Mediante el mensaje suministrado por los medios gubernamentales está calando esta visión de Canarias. Pero que el eslogan del gobierno de Canarias sea este, precisamente este, hace sospechar del porqué de su elección, ¿se teme que no seamos un solo pueblo? De todas formas apuesto por la conformación de un solo pueblo: una sola provincia, la abolición de los cabildos, una ley electoral democrática, ¡qué bonito sería un puente hasta Tenerife!
El Gobierno de Canarias si quiere defender lo canario, debería centrarse en no ventilarse buena parte de las especies que quedan desprotegidas en el nuevo catálogo de protección de flora y fauna, y en distribuir los beneficios del turismo entre la población canaria, una de las más pobres de España, sino la que más.
6º Tradiciones: es típico que se relacione los aspectos más rústicos o "tradicionales" como identitarios de una región: cultura del barro, juegos tradicionales etc. evidentemente esto no es único de Canarias. Más que cultura canaria, es cultura del pasado o cultura folclórica canaria, en la actualidad su representación social es marginal. Incluso con la lucha canaria, siendo honestos: ¿qué repercusión tiene en nuestra misma tierra? y porque, como hemos apuntado, ha habido cierta voluntad política para mantenerla, ya que en la televisión se comprueba la pírrica afluencia de espectadores.Compare con una retransmisión de sumo en Japón.
7º El perro de presa: canario sí, pero con cruces externos. Solo se popularizó y clasificó como raza para la organización de peleas de perros en el siglo XX. El tratamiento de este tema tampoco es muy acertado, «perro peleón» es un eufemismo cercano –no sé si lo sabe– de los perros que eran criados para la violencia y «echados» a pelear… ¿nos representa a los canarios este maltrato animal? Bueno en otro de sus videos se le ve con un pitbull… pista para saber por dónde van los gustos caninos de este tipo.
Para terminar, me quedo con el fragmento del video en donde el Dantitán está en una tienda a la antigua usanza –de aceite y vinagre– hablando con la vieja tendera, como si lo hiciera todos los días, mientras se echan un clipper… Si Dantitán, que bonito te quedó la verdad... cuéntame otra.
Ahora analicemos la canción como producto cultural canario. Sin duda, la canción es reflejo de nuestra cultura, un poco de allí y un poco de allá: reggeaton, reggea y pop para crear el «rap canario» de Dantitán. Paradoja: ¿dónde está el toque canario? el timple, la música canaria «de verdad»… no hay, porque el folclore no nos representa, así de sencillo, no tendría éxito, para dejarlo claro: a la mayoría de gente canaria no le gusta el puto folclore, solo emborracharse y comer a costa de esta tradición. Intrínsecamente se reconoce que la cultura canaria no es nada de lo que se reivindica en el videoclip de la canción; la canción dice una cosa y hace otra: ¿Qué tiene de canario excepto la repetida palabra hasta la saciedad “canario canario”? Es la típica canción deslocalizada, es decir le cambias par de palabras y podría pasar cualquier país de habla hispana.
Y que conste que me gusta la canción, me engancha el ritmo pegadizo. Como producto comercial es relativamente bueno, y como producto cultural canario es mejor, ya que refleja nuestro nivel cultural mayoritario: una bazofia :)


